La estructura realizada por Cimolai ha completado con éxito el traslado marítimo desde la planta de Monfalcone hasta la ciudad francesa, donde será preparada para las operaciones de instalación.
El puente Anne de Bretagne llegó a Nantes en la tarde del sábado 7 de marzo, completando con éxito un complejo traslado marítimo que conectó el Adriático con la costa francesa. Tras un largo viaje a través del mar Mediterráneo y el océano Atlántico, la estructura remontó el Loira hasta alcanzar su destino final en el puerto de Cheviré, donde será preparada para las posteriores operaciones de instalación en obra.

De Monfalcone a Francia
El tablero metálico, que partió de Monfalcone a bordo de una barcaza, realizó un complejo traslado marítimo que requirió una cuidadosa planificación logística y la coordinación de diversas operaciones técnicas.
Durante el viaje, la estructura atravesó el mar Adriático y el mar Mediterráneo, realizando una escala en Almería, en España, para ser cargada en el buque semisumergible Trustee, encargado de transportarla a través del océano Atlántico hasta la costa francesa.
La operación de descarga frente a Belle-Île y la remontada del Loira hasta Nantes
Una vez alcanzadas las aguas francesas, frente a Belle-Île, se llevó a cabo una delicada operación de descarga controlada. En esta fase, el puente y la barcaza fueron liberados con éxito del buque semisumergible, permitiendo que la estructura continuara su viaje hacia Nantes.
Toda la operación requirió altos niveles de precisión, coordinación y seguridad, con la participación de equipos técnicos especializados y una cuidadosa supervisión de las condiciones meteorológicas y marítimas.




